Monday, December 11, 2006

UN BASTARDO MENOS


Al fin se ha muerto el muy hijo de puta. Hay que felicitarse por ello, aunque como casi siempre, se ha ido sin pasar por la cárcel, que es donde debiera haber acabado sus últimos días. Pero yo hoy siento cierto alivio. No sé. Algo energético quizá.
Reacciones varias. Surrealista la de la cadena de los obispos, en su línea, que en animada tertulia ensalzaban los valores de la dictadura de Pinochet, obviando por completo los miles de inocentes muertos durante su mandato. En un ejercicio de cinismo superlativo se atrevían a decir que quien había dado un golpe había sido ¡Salvador Allende! y que el bueno del General había tenido que restablecer el orden, en fin, como buenamente pudo.
Si no llego a estar sintiendo cómo evacuaba el desayuno, habría jurado que estaba soñando. Pero no. Estaba despierto y mi orto también sentía alivio, aunque no sé si por la muerte de Pinochet o qué.
El caso es que no estaría de más recordar a uno de los contertulios pro - eliminación selectiva de opositores al régimen - , nuestro adalid de la libertad, Pedo Jota Ramírez, que si se hubiera introducido un consolador mientras lucía lencería fina en Santiago de Chile en los 70, habría acabado haciendo caída libre con un saco en la cabeza. ¿Serían esas bonitas prácticas, las aplaudidas virtudes del régimen a las cuales hacían referencia? Aunque mucho me temo que en próximas tertulias se nos tratará de convencer que los vuelos de la muerte tan solo eran deportes de riesgo.
No sé por qué, se me vino a la cabeza justo cuando tiré de la cadena, aquel entrañable encuentro entre Juan Pablo II y el General. Tampoco sé por qué, la radio de los obispos no recordó ese momento glorioso de su historia reciente. Si mal no recuerdo, hasta la fecha de hoy, la Iglesia Católica no ha condenado oficialmente el régimen de Pinochet. En cambio, sí se ha manifestado en contra de la equiparación de derechos para las personas homosexuales, a favor de obligar a los niños a estudiar religión católica, aunque no lo sean (ya no hay obligación de estar bautizado), o en contra del uso del preservativo para evitar millones de muertes por el Sida.
La religión de la misericordia aún no han pedido perdón a los familiares de las miles de víctimas de la dictadura chilena por haber caminado de la mano con ella. Y mientras esto no sucede, los medios de comunicación que la Iglesia financia, manipulan la historia y ríen sobre las tumbas de miles de almas torturadas y asesinadas por el simple hecho de expresar su opinión, derecho que ellos ejercen sin ninguna caridad cristiana.
Monstruosidad desde la radio de los Obispos, la radio de los católicos, los mismos que ayer en Santiago de Chile, lloraban al dictador, los mismos que aquí escuchan y leen mensajes de odio y luego bautizan a sus hijos en la fe del amor de Cristo.
Bueno, aún nos queda tiempo para juzgar a Fraga antes de que la palme.

Wednesday, November 08, 2006

DEMASIADO GENIO PARA TAN POCA LÁMPARA


¿No os parecía maravillosa la idea de que frotando una lamparita de latón apareciera un genio dispuesto a concederos todos vuestros deseos? ¿Y no os parecía mejor aún que el genio estuviera tan cachas? A mí, confieso que ese look de guerrero mongol me ponía a cien. Incluso si el genio estaba entrado en carnes. ¿Cómo diablos se metería en esa puñetera lamparita? De pequeño froté muchas lámparas sin éxito hasta que acabé frotándomela con la almohada pensando en aquel genio despechugado de dibujos animados.

Años más tarde, supe que los genios de verdad no salen de las lámparas. ¡Se las inventan! Y normalmente no están muy buenos. Pura lógica. O te trabajas la mente, o te trabajas el cuerpo.
Y yo, ansiando ser un genio del firmamento, me trabajé la mente hasta que, en vista de que nunca descubriría la cura contra el cáncer, me empecé a trabajar el cuerpo, que me resultó más útil para mi vida sexual, qué se le va a hacer. A veces también es útil saber colocar Tanzania en el mapa. No digo que no. Yo, la verdad, es que lo más cerca que he estado de un superdotado ha sido atrapado entre la pared y el vello púbico del mismo. Creo que era de Tanzania, por cierto. Ay, si mi padre supiera la de cosas que he hecho en busca de la sabiduría.

Sin embargo, últimamente, no deja de sorprenderme la cantidad de veces que oigo la palabra genio al cabo del día. Un genio de las finanzas, un genio del deporte, un genio con la cámara... Estoy confuso. ¿Cómo es posible que una generación que ha crecido con Emilio Aragón, dé tantos genios al mundo? Deben estar todos la mar de incómodos en la lámpara del éxito, que aunque dorada, sigue siendo pequeña. ¿Por qué es igual de genial la última película de Kim Ki duk, que la pirula que me comí ayer?
A ver si nos aclaramos con el valor de los términos porque si no, va a acabar la lámpara como un vagón de la línea 1 a las 8 de la mañana. ¿De qué hablarán Picasso, Buñuel, Einstein con Amenábar, Nathan Fake, Bright Eyes o Kim ki Duk, todos ellos genios?
¿Kim ki Duk?_ me dijo mi amiga P. ¿El de la película esa de un chico que jugaba al golf y se escondía por las casas y se enamora de una a la que le pega el marido? ¿Pero ese argumento no es como de Pasión de Gavilanes a la china? Pobre P. No sabe apreciar el cine oriental del bueno.
Y yo me pregunto, ¿cuando será reivindicada por la Modernidad la genial Amanda Lear?

Tuesday, October 17, 2006

ACTUAR O SER

La madre de una amiga mía sevillana que jamás había salido de su pueblo decía cada vez que iba a ver una película española: "Hija, es que yo no sé que me pasa con los actores españoles, que parece como si estuvieran leyendo el texto" Y se aburría. Yo pensaba: Claro, esta mujer no sabe por qué no le ha gustado la película y dice lo primero que se le viene a la cabeza. Pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de que, en cierto modo, tenía razón.

Existe un hecho innegable. Hay una distancia entre el espectador y el personaje que es menor cuanto mayor es el conocimiento del actor que lo interpreta. Esto es. Nos resulta más difícil creernos a un actor que conocemos que a uno desconocido, ya sea bueno o malo. Pero hablemos sólo de los buenos. ¿Por qué actores como Meryl Streep, Gary Oldman o los españoles Javier Bardem o Victoria Abril nos hacen olvidar por momentos que los conocemos? Porque son buenos. Menuda lección. ¿Esto es todo? Me voy. Tengo hora en la masajista ciega.
Un momento. Hace poco vi dos películas: "Una historia de Brooklyn" y "El Intruso". Actores conocidos pero quizá no para el gran público. A los 5 minutos estaba metido en la historia hasta los higadillos. Después vi con unos amigos ,espectadores no adulterados como yo, "7 vírgenes" y "Azuloscurocasinegro". "Ummm, no estan mal" decían pero "Los actores actúan como si fueran ellos mismos" He aquí el dilema.
Cuando conoces a alguien a quién te quieres ligar en un bar, ¿actúas o eres tú mismo? Si la mayoría de nosotros vamos con un personaje puesto todo el día, ¿por qué no van a llevarlo los actores? Los actores, salvo excepciones como aquel de la asociación del rifle, no son robots. No son una máquina con un botón que dice actúa y que el director pulsa en cada toma. Actuar es jugar diferentes partes de uno mismo. Lamentablemente, la gran mayoría de actores españoles no creo que se conozcan ellos mismos. Como casi todos nosotros. Pero, ojo. Ese es su trabajo. Ser uno mismo en todos los personajes. Pero ser uno mismo de verdad. No ese personaje mentiroso y seductor que te sirve para conseguir trabajo y ligar en las fiestas.
Mención aparte merece la questión, y hablo con conocimiento de causa, de que la mayoría de directores españoles no tiene ni repajolera idea de lo que es un actor, ni cómo dirigirlo. No saben que un actor no es igual que una cámara o un decorado. Las historias no existen si no están pobladas de personajes. Y los personajes no existen en el cine español salvo honrosas excepciones. Esto es así.
Ni los grandes, ni los nuevos, ni los que vendrán, ni las escuelas de dirección, ni muchas de interpretación están dispuestas a oír algo tan incómodo como la verdad. "Esta película es un timo (Mar Adentro, por ej.)", "esta actriz es inexpresiva (Ariadna Gil, por ej.)" o "este director no sabe a dónde dirigirse (la lista es demasiado larga)" Pero ¿quién dice la verdad si casi nadie la conoce? Y además, no es una única verdad, sino varias. En cambio hay algo que sí es único, aunque adopte diversas formas demoniacas: la Mentira. Lo que pasa es que a veces está tan bien maquillada que nos la tragamos como verdad. Y esto vale para la actuación, el cine, el arte, la política e incluso para nuestras relaciones personales. Y queridos, ¿a quién no se la han colado más de una vez? Ay, qué duro es reconocerse un ignorante! Pero, ces't la vie. A mí si no me hubieran dicho unas cuantas verdades en la vida sería mucho más estúpida de lo que soy en la actualidad. Así que hagan sus comentarios.
Pero antes, para concluir: Mientras los actores, directores y productores no sepan hacer bien su trabajo (o no quieran) y los espectadores no sepamos cuándo nos la dan con queso, este seguirá siendo el país de Lola Flores y el Lá, la, lá. A tirar de talento, que de eso hay a mansalva.
¡Y que viva Massiel! Esa sí que es ella misma.

Tuesday, October 03, 2006

VERGA'S BURGUER


Yo pensé que cuando se puso de moda la cosa osuna, nos dirigíamos hacia una democratización de los encuentros sexuales. Tíos "normales", con ropa "masculina" y a la vez amorOsos. Años más tarde, además de aburridas como monas de las camisas de cuadros y las barbas perfiladas a lo Parada (icono masculino, quién se lo iba a decir), hemos comprobado que el rollo bear es más petardo si cabe que el de "musculoca me muero por follar pero no se me ocurrirá mirarte un segundo por si acaso se me nota".

El enésimo intento de llevarnos por la senda del amor ha vuelto a fracasar. El rollo bear tiene menos interés que una película de Garci. Seguimos como estábamos, sólo que llenos de pelos. Así que ¿para qué intentar parecer lo que no somos?

¿Hasta cuándo vamos a seguir mintiéndonos? Nos encanta follar. Ya lo de hablar y escuchar al otro pues... mira, no sé, hoy la verdad es que no estoy de humor, pero quizá en otro momento... ¿Sabes? Me has caído genial pero salgo de una ruptura (de orto posiblemente) y ahora quiero estar solo y, bueno, tengo demasiado trabajo para comprometerme con nadie. Además querría preguntarte algo ¿Crees en la pareja abierta?
Cosas de la vida. Fast sex, Burguer dick. Sí, amigas. McDonalds ha permeado nuestros hábitos sexuales. Es la otra colonización. Mi amiga Boca Sucia, asidua lectora de Apolinare, decía que las Once Mil Vergas estaban todas en Chueca. Y ella quería probar todas las que pudiera antes de morir. El caso es que tuvo la genial idea de abrir un local con el nombre Vergas's Burguer. Vengan a degustar los long chicken, big macs, whoper con queso y para los más pervertidillos, la happy meal. "Coman y beban. Rápido. Hay otros clientes esperando. Hoy probaré el tamaño super size. Prepáreme un balde de agua caliente". Ayer habría cumplido 43. Llegó a dos mil y pico.
Yo, particularmente, aunque siempre he elegido maridos "average", mis amantes siempre han oscilado entre la king size, el cuarto de libra y el tamaño tuneladora de Metro de Madrid. Aún recuerdo aquellas noches en que me sentí por momentos la prolongación de la línea 9 hasta Arganda del Rey. Como veis. Yo también fui colonizada. (A veces incluso por pequeños animalitos)
¿Como? No, abuela. Colonización no es penetrar por el colon. Eso es la sodomización. Qué mujer. Se ha vuelto demasiado moderna.

Sunday, October 01, 2006

PALÍNDROMOS


Dos noches consecutivas llevo buscando palíndromos. Esas palabras que se pueden leer indistintamente de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Y es que la nueva película de Todd Solonz, por fin estrenada tras no sé cuánto tiempo, está protagonizada por Aviva, (palíndromo), una chica de doce años que trata de quedarse embarazada por todos los medios. Una auténtica traca para los sentidos.

No os voy a contar más, porque se trata de mi recomendación cinematográfica de esta semana y es mejor ir al cine virgen. Un sano ejercicio no leer demasiada crítica y no ir al cine con opiniones leídas. Yo, queridas mías, desde que decidí dejar de leer las reseñas de películas disfruto más, incluso voy mejor al baño. A veces, intentar ponerse de acuerdo con algún crítico puede producir estreñimiento.


Y si no, que se lo digan a mi amiga Leonor, de quien los príncipes han copiado el nombre para su hija, me consta, que no paraba de ver películas españolas alentada por algunos críticos. Hubo que sacarla del coma (etílico) tras salir de ver "Mar adentro". Aún así, volvió a reicidir la semana pasada y fue a ver "Lo que sé de Lola" que, según sus palabras, le dejó más vacía que cuando hizo la dieta aquella del sirope de arce.
Y digo yo, ¿alguien en su sano juicio aún se cree ese rollo de que el cine español gusta porque habla de nuestras cosas? A lo mejor habla de las cosas del director, pero desde luego, no de las mías.

Precisamente estaba yo pensando en cosas más interesantes como, ¿quién sería el inventor de los palíndromos esos? Porque, sinceramente chicas, a mí eso de que algunas cosas se vean igual mirando desde la izquierda o desde la derecha no me convence. Por ejemplo: El otro día estuve en una boda. Y yo que siempre me pongo en la izquierda para que no me confundan con indeseables, miraba a los novios y veía a dos chulazos de uniforme dar el sí quiero. Y sin embargo, nuestra adorada concejala Ana, por cierto un pálíndromo, que siempre mira por la derecha, sólo veía dos peras o dos manzanas, ¿o era una pera y una manzana? Qué obsesión por la fruta! Le debe de venir desde el Génesis con la puta manzana aquella.Y francamente, no es que yo piense que tenga razón, pero a mí que no me digan que dos tiazos son dos manzanas. En todo caso dos buenas bananas! Alguien debería aconsejar a nuestra Condoleeza legionaria un buen oftalmólogo.

En fin, no dejéis de ver Palíndromos, aunque os advierto que no es apta para mentes infantiles. Ana, sé que me lees, por favor, no vayas a verla.

Y para concluir, unos palíndromos: "Somos seres solos". Y mi favorito "rotor" por el parecido con el "orto roto", una sensación deliciosa queridos. Os la recomiendo.

Thursday, September 28, 2006

Una nueva amenaza para el pensamiento moderno

Hola queridas, queridos todos.

Tanto oí hablar de los blogs que no he podido resistirme a la tentación de crear el mío propio. Pensé. ¿Por qué no dejo de quejarme frente al televisor cada noche y doy rienda suelta a todo lo que tengo en mi interior en un blog? Y de paso me doy cierta ínfula literaria. Claro, me corregí, para eso deberías saber escribir como Dios manda. Claro que, la verdad es que Dios manda cada cosa... Que si manifestarse contra el matrimonio homosexual, que si inmolarse en su nombre en mitad de un mercadillo, que si obligar a los niños a estudiar religión... Unas cosas muy raras. Yo por si acaso, no voy a hacer nada de lo que me diga.
Así que con estas dudas estaba yo, cuando Judith Mascó con peinado leonino, anunció que era el momento de las nominaciones. En riguroso orden, todos los miembros del jurado de Supermodelo, al más puro estilo hittleriano, daban el toque de gracia en el hombro de las concursantes y sonrientes decían "No estás nominada". Qué bellos resultan el miedo, la decepción y el fracaso en los rostros de estas jovencitas. ¿Tendría yo el mismo aspecto el lunes cuando me denegaran la hipoteca? Pero me dije. No. No voy a hablar de la tele. Qué aburrimiento. Hablaré de Bush, de la memoria histórica, de cine español. Hay tantas tragedias por arreglar en el mundo, queridas amigas.
Acto seguido me vestí y me fui a dar una vuelta al Cooper, un bar muy mono que hay aquí al lado. Pero no pude pasar porque el dress code obligaba a llevar un mono de latex de cuerpo entero y lo tengo en la tintorería Camino (por cierto, buenísima de toda la vida). No sé si os habéis dado cuenta del sospechoso parecido entre los nombres Cooper y Cope. ¿Tendrán el mismo fundador?
Y por último, algo que me intriga desde hace semanas. ¿Habéis notado que Gallardón se parece cada vez más a un topo? Y no lo digo por su afán de horadar el subsuelo sino porque tras esas gafas (que a mi amiga Anónima le parecen irresistíblemente sexys) los ojos se le van haciendo más pequeños y pequeños cada vez. Como si la luz le hiciera daño, como si ya no pudiera mirar de frente sino siempre hacia abajo, hacia el lugar donde se encuetra seguro. Su habitat natural. La Madre Tierra. Allá, en unas infinitas galerías de túneles intercomunicados donde otros topitos, salen a trabajar o vuelven de marcha a la misma hora. ¿Estaremos asistiendo a la metamorfosis de nuestro ilustre Alcalde? Temo por él.
Espero que mi primer comentario pase vuestro flitro, queridos míos. No sé si en realidad estoy preparado/ada, ya que soy hombre o mujer según me conviene, para lanzarme al blogerío moderno, moderno, pero quien no lo intenta, no fracasa. Por favor, comentad.